
El lunes 25 de julio del 2016 salió al aire nuestro décimo tercer programa. Si no lo escuchaste, aquí te dejo la grabación para que lo escuches ahora o lo descargues y lo disfrutes cuando quieras:
En esta ocasión nos acompañó mi amigo Emmanuel Sánchez Estrada, coach en desarrollo personal, comunicólogo, publicista y miembro de Toastmasters, con quien hablamos de resiliencia. Además, nos compartió una impresionante historia de vida.
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¿Qué es la resiliencia?
El término viene de la ingeniería: un material resiliente, como una esponja o un resorte, se deforma bajo presión y luego recupera su forma. La psicología lo tomó para describir a las personas que, frente a la adversidad, logran recuperarse. Algunos viven como tragedia que se les manche el vestido antes de una boda; otros, después de pérdidas enormes, viven su duelo y siguen adelante.
Para Emmanuel, una de las claves es la capacidad de volver a empezar, y hacerlo de una manera diferente. Como le dijo hace años un periodista al que entrevistó: «fracasen lo más rápido posible», porque quien solo conoce caminos fáciles sufre mucho cuando le toca la terracería.
«Otra oportunidad»
Hace unos años, en un paseo en yate frente a Isla Mujeres, Emmanuel se lanzó un clavado sin saber que debajo había un banco de arena. Se fracturó las vértebras cervicales y estuvo varios minutos flotando boca abajo antes de que lo rescataran. Lo operaron de emergencia y, aunque sobrevivió, su vida cambió por completo: su salud, su economía y sus planes se vinieron abajo.
Lo curioso es que, una semana antes, él había estado repitiendo una y otra vez: «quiero otra oportunidad». Y la recibió. A partir de ahí, la pregunta fue: ¿qué voy a hacer con ella? En ese proceso conoció el coaching, primero como cliente y después como coach.
Lo que aprendió (y nos compartió)
- Cuida lo que pides y cómo lo pides, porque se concede.
- Pide ayuda. A expertos, a un coach y, para él, también a Dios.
- Busca la paz interior. Es lo más parecido a la felicidad, incluso en medio de circunstancias difíciles.
- Obsérvate. Cada mañana, al ir moviendo sus manos dedito por dedito, Emmanuel aprendió a observarse y a ser más consciente de lo que hace.
- Sé flexible, como el agua. El engarrotamiento también es mental. Salir de un estancamiento económico o emocional se logra paso a paso.
- Vive con esperanza. Ser resiliente no es solo recuperar tu forma: es salir de la adversidad con un aprendizaje.
No tienes que vivir algo tan dramático para darle un giro a tu vida. ¿Qué es eso que hoy te molesta y que podrías empezar a transformar?