La Píldora Roja – 5 de Noviembre del 2024

La Píldora Roja – 5 de noviembre de 2024

Hoy participé en el programa La Píldora Roja de Despierta TV, conducido por Antonio Cortés, donde platicamos sobre el enojo: sus causas, sus consecuencias y cómo manejarlo. El tema del día: «Todo aquel que tiene la facultad de enojarte, te domina».

¿De dónde viene el enojo?

El enojo tiene una parte natural, ligada a nuestros mecanismos de defensa: igual que el gato que se eriza, nuestro cuerpo reacciona ante una amenaza. Pero casi siempre lo que lo detona en la vida diaria es otra cosa: la distancia entre nuestras expectativas y la realidad. Cuando las cosas no salen como creemos que «deberían» ser (el tráfico, la pareja, los hijos, el trabajo), aparece una sensación de injusticia y, con ella, la ira.

Por eso el primer paso es cuestionar nuestras expectativas: ¿lo que esperaba era realista? ¿Qué tanto depende realmente de mí?

El enojo como herramienta (y por qué no funciona)

Muchas veces aprendemos a usar el enojo para conseguir algo: que el otro cambie, que nos obedezca, que «se dé cuenta». Lo vemos en la pareja, con los hijos adolescentes, en el trabajo y hasta en los discursos políticos. Ante un ataque solo hay tres reacciones posibles: huir, someterse o contraatacar. Y ninguna resuelve el problema de fondo.

Además, el enojo es como un carbón encendido: entre más le soplas, más te quema por dentro. Quien más sufre el enojo es quien lo carga, y eso termina afectando la salud, las relaciones y las decisiones que tomamos.

Claves para manejar el enojo

  • Reconócelo. No se trata de negar que te enojas, sino de darte cuenta cuando ya te está gobernando.
  • Hazte la pregunta: ¿qué tanto me tengo que enojar por esto, y durante cuánto tiempo? ¿Vale la pena echar a perder mi día?
  • Controlar no es reprimir. Reprimir el enojo también daña; se trata de cuestionarlo y comprender por qué te sientes así.
  • Comunica en lugar de suponer. Gran parte del enojo nace de suposiciones y de actuar en consecuencia sin preguntar.
  • Hazte responsable. El enojo no justifica nuestros actos: «exploté» no es excusa.
  • Pide ayuda si el enojo ya se salió de control: un terapeuta, un grupo, un mentor o alguien de confianza.

Dale play al programa completo y cuéntame en los comentarios: ¿qué es lo que más te hace enojar y cómo lo manejas?

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