
El lunes 11 de julio del 2016 salió al aire nuestro décimo primer programa. Si no lo escuchaste, aquí te dejo la grabación para que lo escuches ahora o lo descargues y lo disfrutes cuando quieras:
En esta ocasión nos acompañó Deciré Silva, licenciada en Psicología Clínica y Educativa, con maestría en Psicoanálisis, terapeuta holística y life coach, con quien hablamos de un tema de salud muy importante: la depresión. ¿Síntoma o enfermedad?


¿Qué es la depresión?
Como su nombre lo dice, la depresión es una caída: física, química, emocional y mental. Empieza como un sentimiento de tristeza ante una pérdida o una ausencia (una pareja, un trabajo, un ser querido, una expectativa que no se cumplió) y puede afectar a cualquier persona, sin importar su edad, sexo o nivel socioeconómico.
La diferencia entre tristeza y depresión está, sobre todo, en el tiempo. Sentirse triste unos días es parte de la vida; cuando ese estado se prolonga más de dos semanas, ya podríamos estar hablando de un cuadro depresivo que hay que atender. Además, puede tener causas emocionales, químicas u hormonales, o una combinación de ellas.
Señales para estar atentos
- Aislamiento: encerrarse en el cuarto, frente a la computadora o la televisión, hablar poco. En los adolescentes, «el hijo que no da lata» puede ser el que más necesita atención.
- Mal humor y enojo constante.
- Refugiarse en algo para no sentir: el trabajo excesivo, el alcohol, las drogas o las compras. No tener tiempo para uno mismo también puede ser una señal.
- Apatía: dejar de hacer lo que antes te gustaba y sentir que la vida no tiene sentido.
La depresión en la familia
Una persona con depresión afecta a toda la familia. Si notas cambios en alguien cercano, acércate y habla con esa persona: invítala a salir, pregúntale qué necesita y, sobre todo, escúchala sin juzgar. En el caso de un familiar con una enfermedad o en sus últimos años, Deciré recomienda aprovechar para conversar, decir lo que no se ha dicho y despedirse.
¿Con quién acudir?
Pedir ayuda es el primer paso, y puede empezar por hablar con alguien de confianza, un grupo de apoyo, un psicólogo o un coach. Pero cuando la depresión ya es un cuadro clínico, Deciré insiste en acudir con especialistas: un psiquiatra, un endocrinólogo o un hospital de especialidades, y no solo con un médico general.
También nos compartió hábitos que ayudan: caminar al aire libre unos 20 minutos al día, tomar agua y hacer una breve meditación consciente, que nos guió en vivo al final del programa.
Y desde el coaching ontológico, una pregunta que suelo hacer: ante una pérdida, ¿con qué intensidad y durante cuánto tiempo crees que te tienes que sentir así?
Si tú o alguien cercano está pasando por algo así, no lo enfrentes solo: busca ayuda profesional.