
El lunes 4 de julio del 2016 salió al aire nuestro décimo programa. Si no lo escuchaste, aquí te dejo la grabación para que lo escuches ahora o lo descargues y lo disfrutes cuando quieras:
En esta ocasión nos acompañó Marisa Compartney, psicóloga educativa con amplia experiencia trabajando con niños, jóvenes y mujeres en situación de maltrato, con quien hablamos de un tema delicado: el bullying y, sobre todo, de cómo prevenirlo.
![13590323_1057985707626783_6778626274396566747_n[1]](https://i0.wp.com/ampliatuvision.com/wp-content/uploads/2016/07/13590323_1057985707626783_6778626274396566747_n1.jpg?resize=476%2C296&ssl=1)
¿Qué es el bullying?
Bullying es una palabra en inglés; en español le llamamos acoso. Es todo aquello que violenta y humilla a un ser humano, y muchas veces empieza de forma sutil: no invitarte a jugar, ser siempre el último al que eligen para el equipo.
En el acoso hay tres participantes:
- El acosador: alguien con baja autoestima que, al violentar a otro, se siente poderoso.
- El acosado: alguien que también tiene la autoestima baja y responde con sumisión, lo que mantiene el ciclo.
- Los testigos: quienes no participan directamente, pero con su silencio, su risa o su complicidad permiten que siga. A esto se suma el vacío de autoridad cuando la escuela no lo detecta.
La autoestima: el blindaje que se construye en casa
La baja autoestima no es natural: nadie nace con ella. El amor propio se construye en la familia, con abrazos, atención, interés en lo que hace el niño y también con límites y responsabilidades. Así, cuando alguien le diga algo hiriente, sabrá que no es cierto, porque tiene ese respaldo.
Marisa nos habló también de los «huérfanos de padres vivos»: niños cuyos papás están físicamente presentes, pero distraídos en el celular y las redes sociales. Y del daño que hacen las etiquetas que a veces ponemos en casa: «eres un chillón», «eres un tonto».
Nos compartió dos historias reales de jóvenes que sufrieron acoso por internet. La que tenía una familia que la había fortalecido logró transformar ese dolor en algo positivo; la otra, sin ese respaldo, no pudo con él. La diferencia estuvo en la contención y la autoestima que recibieron en casa.
¿Qué podemos hacer?
- Papás: observen a sus hijos, hablen con ellos, involúcrense en su escuela. Y revisen también si su hijo podría ser el acosador.
- Maestros y escuelas: estén atentos a lo que pasa en el salón, tengan programas de prevención y mantengan comunicación con las familias.
- Adultos: el acoso también se da en el trabajo, y quien es acosado en un lugar puede volverse acosador en otro, por ejemplo, en su casa.
- Todos: no guarden silencio. Si eres acosado, habla; no estás solo. Busca un grupo de apoyo, un psicólogo, un programa de desarrollo humano o un coach que te ayude a fortalecer tu autoestima.
Escucha el programa completo y compártelo con alguien a quien pueda servirle.


![13407159_1040074339417920_818189466358201371_n[1]](https://i0.wp.com/ampliatuvision.com/wp-content/uploads/2016/06/13407159_1040074339417920_818189466358201371_n1.jpg?resize=476%2C296&ssl=1)
![13394077_10153560540276516_393437070641475432_n[1]](https://i0.wp.com/ampliatuvision.com/wp-content/uploads/2016/06/13394077_10153560540276516_393437070641475432_n1.jpg?resize=480%2C270&ssl=1)
Debe estar conectado para enviar un comentario.