
El lunes 2 de mayo del 2016 salió al aire nuestro cuarto programa. Si no lo escuchaste, aquí te dejo la grabación para que lo escuches ahora o lo descargues y lo disfrutes cuando quieras:
¿Qué es una emoción?
Nuestro cuerpo funciona como un auto moderno lleno de sensores: nos avisa cuando tenemos hambre, cuando necesitamos descansar y también cuando ya satisficimos esa necesidad. Las emociones son parte de ese sistema de alarmas. El miedo te eriza la piel, la tristeza activa tus lágrimas. Como seres biológicos buscamos sobrevivir, pero los seres humanos tenemos algo más: el lenguaje, con el que les ponemos nombre a lo que sentimos y les damos una interpretación.
Imagina una línea que representa tu vida. Arriba está el lado del placer y abajo el del sufrimiento. Ahí ubicamos las 5 emociones básicas:
- Del lado del placer: el amor y la alegría.
- Del lado del sufrimiento: el miedo, la tristeza y la ira (o resentimiento).
El miedo: la sensación de una posible pérdida
El miedo nos alerta ante una amenaza. Pero hay que distinguirlo de la ansiedad, que es el miedo a algo que nos estamos imaginando: no le tenemos miedo a la amenaza, sino al miedo que creemos que vamos a sentir. Por eso dicen que la ansiedad es «exceso de futuro».
Imagina a dos personas frente a una alberca. Una ve la oportunidad de refrescarse y se lanza; la otra siente un terror paralizante. Es la misma alberca, pero distintas historias aprendidas. Lo mismo pasa con una mariposa y una cucaracha que se te posan en el hombro: las dos son insectos, pero lo que nos han contado de cada una cambia lo que sentimos.
Para enfrentar el miedo hay dos caminos: analizar si la amenaza es real, o desarrollar las habilidades que te hacen falta para enfrentarla.
La tristeza: la sensación de que ya perdiste
Si el miedo es la posibilidad de perder, la tristeza es sentir que la pérdida ya ocurrió. Hay pérdidas reales, como la muerte de un ser querido, que se trabajan desde la aceptación y desde conservar en la memoria quién era esa persona. Pero también hay tristezas por cosas que creemos perdidas y que aún se pueden recuperar. Una pregunta útil: ¿qué estás perdiendo por permanecer en ese estado? Ojo: alejarse del dolor no significa refugiarse en distractores como el alcohol o pasar el día frente a la televisión.
La ira y el resentimiento: la sensación de injusticia
La ira aparece cuando algo no sale como esperábamos: la pareja, los hijos, el jefe, los empleados. Casi siempre hay un «debería» escondido: «mi pareja debería saber cómo quiero que me ame». ¿Y lo sabe? El resentimiento es la ira que no expresamos y que volvemos a sentir una y otra vez. La mejor forma de trabajarlo es expresarlo y conversar con la persona involucrada.
El amor y la alegría
La alegría es la sensación de ganancia, de que algo salió como esperabas o mejor; se parece mucho a la paz. El amor es una conexión con alguien, con algo o con una situación.
Lo que no podemos cambiar… y lo que sí
Los eventos no se pueden cambiar; lo que sí podemos cambiar es nuestra interpretación de ellos. No se trata de dejar de sentir, sino de dejar de mentirle a tu cuerpo con interpretaciones que no te sirven.
Te dejo una reflexión: ¿en qué estado de ánimo te encuentras la mayor parte del tiempo? Escucha el podcast y envíame tus comentarios, opiniones o preguntas.



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